Qué difícil es curar sin que quede fisura,
Aveces el tiempo todo arrasa,
Que es la normalidad si no el olvido constante del presente,
Sin poder aparecer,
Sin poder desaparecer,
Siendo un transeúnte me di cuenta de mi presencia en la penumbra,
Y aún así con cada paso demuestro que me equivocaba en el ayer,
Mil desvaríos pero e girado la rueda del destino y jamás mostró un camino,
Convertiría mi fe en fuerza si no fuera porque dejé de creer hace ya tanto,
Aveces en el desierto me ahogo en marea,
Quien soy y adónde voy la eterna pregunta sin respuesta,
Quizás no es un adiós para siempre pero por si acaso en este escrito dejare dicho que mi último escrito sigue sin decir nada.
